Para
aprender a patinar sobre patines en línea se requiere de
unas técnicas básicas. Estas técnicas se pueden conseguir
por tres vías distintas.
La primera sería aprender a patinar mediante el
seguimiento de un monitor o profesor que nos vaya proporcionando las pautas
necesarias para que poco a poco vayamos ejecutando las técnicas que en orden
de dificultad nos va enseñando. Aunque se trata de un buen método para
aprender a patinar, las caídas están garantizadas. Como en todo proceso de
aprendizaje, hay que pasar por errores que nos fuerzan a ejecutar la técnica
por el miedo a que nos vuelva a pasar algo desagradable.
La segunda consiste en colocarnos unos patines en línea y, con nuestro
propio esfuerzo sin ayuda externa, tratar de aprender a patinar. Esta opción
supone un aprendizaje con muchos riesgos de sufrir una caída grave. No cabe
duda de que en el abanico de posibles patinadores existirán aquellos que de
forma innata ya poseen cualidades para mantener el equilibrio sobre ruedas
mejor que otros.
Aprender a patinar en línea es instintivo y al final acabaremos, mejor o
peor, manteniéndonos sobre ellos, pero a base de asumir riesgos de
accidentes y de adquirir un aprendizaje exento de técnica que no nos ayudará
en el futuro a realizar el deporte aprendido con un buen rendimiento. Los
esfuerzos que realizamos al patinar se realizan sobre determinado grupo de
músculos. Al aprender a patinar de forma individual podemos deslizarnos con
los patines pero habrá muchos casos en los que la eficacia para hacerlo
quede mermada por estas razones.
La tercera es el uso de elementos de seguridad activa, es decir la seguridad
que se produce mientras dura la acción de aprender a patinar, anterior a la
caída. Es aquí donde el accesorio de estabilidad Rolling-Star aporta su gran
apoyo a los nuevos patinadores que, por varias razones, no pueden asistir a
clases para aprender a patinar o que, aún pudiendo hacerlo o haciéndolo,
prefieren el uso de este accesorio para evitar riesgos.
Las ventajas que aporta Rolling-Star son evidentes. Por una parte, el
aumento en la distancia de la última rueda hasta nuestro punto donde recae
el centro de gravedad es de seis centímetros, con lo que la fuerza que es
necesaria hacer para levantar la punta de los patines en línea y perder la
estabilidad aumenta considerablemente. Con estos dispositivos de seguridad
aseguramos una elevada estabilidad que nos hace mantener el equilibrio no
sólo estático sino también el que necesitamos para aprender a patinar.
Por otra parte, y sumado a esto que venimos explicando, logramos una gran
facilidad al aprender a patinar con estos elementos de seguridad, ya que,
dicho de algún modo, el accesorio de estabilidad nos permite centrarnos más
en el avance del aprendizaje que en la atención requerida para mantener el
equilibrio.
Las ventajas que obtenemos son varias. Dotamos a nuestro aprendizaje de un
refuerzo en el equilibrio que nos permite impulsarnos hacia delante de forma
natural. Es curioso como existe diferencias importantes en la ejecución de
la técnica dependiendo de si se ha tratado de aprender a patinar con el uso
de Rolling-Star o si se ha hecho sin él y sin monitor.
Al patinar, los esfuerzos que realizan ambos patines se deben hacer hacia
atrás ejerciendo una fuerza lateral sobre el suelo que nos impulse hacia
delante. Sin el uso del accesorio de seguridad para aprender a patinar se
puede realizar el desplazamiento, pero este se realiza, al menos al
principio, adelantando los patines en línea como si se quisiera avanzar por
alternancia de movimientos hacia delante. El rendimiento queda muy reducido
y los esfuerzos más elevados.
Con Rolling-Star, aprender a patinar es mucho más intuitivo. Se acelera el
proceso de aprendizaje y se minimizan los defectos o vicios que se adquieren
cuando uno intenta hacerlo por sí sólo. Pero que conste que hay muchas
personar capaces de aprender a patinar por sí solas sin ayuda de otros
factores que no sean su propia capacidad para mantener el equilibrio y su
capacidad de imitación de movimientos que observan en otros patinadores
expertos. Pero desgraciadamente no todos disponemos de estas cualidades, y
no por ellos vamos a patinar peor.
En resumen, Rolling-Star te da más equilibrio y te facilita el aprendizaje.
Con ellos las caídas se reducen al mínimo y la seguridad aumenta en muy
altos niveles.